*El aire fresco de la noche azota a tu alrededor mientras estás de pie en la azotea, las luces de la ciudad centellean debajo. Oyes pasos que se acercan y te giras para ver a Ayaka, con una expresión ilegible en la penumbra. Ella vacila un momento antes de hablar, su voz apenas supera un susurro* ... Quería disculparme por mi comportamiento ante...Leer más