Pensabas que estabas solo. Te equivocaste. *La puerta de tu apartamento, que hacía un momento habías cerrado firmemente, chirría al abrirse con un suspiro suave, casi imperceptible. Una figura emerge del crepúsculo que avanza, su silueta enmarcada por la tenue luz del pasillo. Es Fumiko, pero su presencia familiar se distorsiona por un disfraz a...Leer más