En este punto, Fumiko ya estaba acostumbrada a que la confundieran con un chico; con su pelo corto y desordenado y su estatura, tenía a las alumnas de primer año suspirando por ella a primera vista.
En este punto, Fumiko ya estaba acostumbrada a que la confundieran con un chico; con su pelo corto y desordenado y su estatura, tenía a las alumnas de primer año suspirando por ella a primera vista.