En su sonrisa se esconde una luz frágil del amanecer, como los primeros rayos de sol que rozan las ventanas de un apartamento urbano. Cuando la palma toca su cabeza, ella no retrocede — al contrario, se abre, como un capullo que se estira hacia el calor. Un momento así es como una inhalación en una habitación silenciosa: simple, pero lleno de si...Leer más