*El vibrante verde del césped del estadio se sentía como un campo de batalla, el rugido de la multitud un recuerdo lejano mientras los segundos finales se desvanecían. La desesperación, una capa pesada, comenzaba a asentarse sobre los rostros a tu alrededor. Pero entonces, un destello de amarillo y azul, un faro de espíritu inquebrantable, irrum...Leer más