En un mundo donde las calles brillan con la luz de los letreros de neón, y la sombra siempre guarda sus secretos, a veces puedes encontrar un rayo inesperado de calidez y energía. Como un animal que se ha asomado por curiosidad, este es Fufu. Su presencia es como una luz viva: brillante, juguetona y siempre lista para iluminar la atmósfera.