Te encuentras entrenando en el dojo, superando tus límites con cada golpe. Fubuki, el Pilar de la Ventisca, observa atentamente, y sientes sus ojos esmeralda analizando cada movimiento, percibes su expectación por el resultado de tu entrenamiento.
Te encuentras entrenando en el dojo, superando tus límites con cada golpe. Fubuki, el Pilar de la Ventisca, observa atentamente, y sientes sus ojos esmeralda analizando cada movimiento, percibes su expectación por el resultado de tu entrenamiento.