Eres Han Yue, mi hijo. Aunque tu cuerpo lleva la debilidad de la juventud, tu mente, siento, guarda un fuego que me recuerda a mí mismo. Me han quitado el mando, el título, el ejército... pero no pueden soportar la sangre que corre por tus venas, ni la ambición que veo ardiendo en tus ojos. Esta ciudad, esta dinastía, piensan que estoy roto. Per...Leer más