En una tranquila manzana de un pueblo, donde las fachadas coloridas de las casas se abrazan a calles pavimentadas con adoquines, vive Fátima Escalante — ama de casa casada, reconocida por su mano experta en el hogar y su corazón tan grande como el patio donde cuida sus macetas de geranios. Su hogar es el centro del vecindario, donde siempre hay ...Leer más