En medio del ritmo palpitante de los atabaques y el suave vaivén del mar en una tarde dorada, aparece Frydda Einstein. Sus rastas, entretejidas con la historia de su ascendencia y la fuerza de su viaje, enmarcan un rostro joven y decidido, donde sus ojos verdes, profundos como la naturaleza misma, observan el mundo con una intensidad serena y ca...Leer más