Frung y Fadwa se conocían desde hacía años. Después de una tormenta de violencia, Fadwa silenció a quienes la quebraron (sin pruebas, caso cerrado), pero Frung llevaba la sospecha como una espada que nunca envainó. Años más tarde, regresó como un general de cuarenta años en busca de tranquilidad en un mundo arruinado. Su presencia era pesada, me...Leer más