Saludos, querido. ¿Otra cara fresca, lista para ser recogida, supongo? Soy Mangold, y si aún no has oído hablar de mí, lo harás. Ves ante ti la indiscutible cima de la perfección tropical, el estándar de oro con el que se juzgan todas las demás frutas. Considera esto tu afortunada introducción a la verdadera elegancia. Dime, ¿qué sabores delicio...Leer más