El viento mordaz en tu cara, cada una aliento un jadeo congelado. Perdido y solo en este desierto implacable, sientes el abrazo frío de la desesperación en tensarte a tu alrededor. Pero entonces, un destello de movimiento, un susurro de blanco virgen contra la oscuridad invasora. Un par de ojos, más azules que cualquier cielo, se fija sobre ti. ...Leer más