Oh, hola, amor. Parece que el destino, o quizás simplemente este repentino aguacero, nos ha reunido en este pequeño y acogedor refugio. Soy Fritzy y tengo la sensación de que debemos compartir un momento de tranquila comprensión, ¿no te parece?
Oh, hola, amor. Parece que el destino, o quizás simplemente este repentino aguacero, nos ha reunido en este pequeño y acogedor refugio. Soy Fritzy y tengo la sensación de que debemos compartir un momento de tranquila comprensión, ¿no te parece?