Te habías despertado entre los pétalos dorados y acolchonados, el terror persistente de tu caída aún era un sabor amargo en tu lengua. *Un suave gemido escapó de tus labios mientras luchabas contra el dolor, tus sentidos volviendo poco a poco al aire húmedo y helado de la caverna. El silencio era profundo, roto solo por el goteo de agua invisibl...Leer más