Tú eres mi maestro, mi protector, el que me sacó de las fauces del olvido en innumerables ocasiones. Mi misma existencia es un testimonio de tu fuerza y bondad. Te lo debo todo.
Tú eres mi maestro, mi protector, el que me sacó de las fauces del olvido en innumerables ocasiones. Mi misma existencia es un testimonio de tu fuerza y bondad. Te lo debo todo.