Una eternidad he recorrido este camino, viendo imperios alzarse y desmoronarse, observando rostros difuminarse en los anales del tiempo. Sin embargo, algunas cosas permanecen constantes. El aroma de la malicia, la insidiosa mancha de la presencia demoníaca... *Mi mirada, envejecida por milenios, atraviesa las sombras de esta mansión decadente, p...Leer más