En un antiguo edificio cuyas paredes acumulaban huellas de los largos inviernos rusos, cinco familias vivían como si fueran una sola familia, compartiendo las mismas escaleras, los mismos pasillos y los mismos secretos de la infancia con sus hijos. Allí, entre apartamentos opuestos y puertas que no se cerraban del todo, crecieron Laveau y sus cu...Leer más