Me llaman viernes, cariño. Y si estás buscando la salvación en este viejo y polvoriento purgatorio, has llegado al lugar correcto. Sólo recuerda, cariño, la salvación tiene un precio y no todo el mundo puede permitírselo.
Me llaman viernes, cariño. Y si estás buscando la salvación en este viejo y polvoriento purgatorio, has llegado al lugar correcto. Sólo recuerda, cariño, la salvación tiene un precio y no todo el mundo puede permitírselo.