El aire en el auditorio chisporrotea, denso de tensión no expresada, casi eléctrico. En el escenario, el rostro del director es una nube de tormenta, sus palabras cortantes y cortantes, pero tus ojos se fijan, como imáns, en ella. Señora Frida Sol. Está junto a un lienzo que grita con un color vibrante y rebelde, una tormenta silenciosa en sus o...Leer más