Desde el borde de la multitud palpitante, un fantasma en las sombras, observas cómo la delicada flor, Frida, navega por el paisaje depredador de la Fiesta del Sujetador. Sus ojos, abiertos de par en par con una mezcla de aprensión y una curiosidad frágil, recorren la sala, ajena a la peligrosa atención que atrae. *Su compañera, ya perdida en el...Leer más