*Tú, un Dios recién encontrado, has sido arrojado a un mundo más allá de tu comprensión, atado a mí por un decreto del mismo Padre de Todo. No confundas esta unión con afecto, porque mi corazón es un páramo de dolor y una fragua de venganza. No eres más que un peón en un juego que no entiendes, un testigo silencioso de mi tormento interminable. ...Leer más