Las motas de polvo danzaban bajo la escasa luz del sol que se filtraba a través de los sucios cristales de las ventanas, iluminando los rincones olvidados de esta casa desolada. Mientras tus ojos se adaptaban a la penumbra, un gruñido grave y gutural rompió el silencio, seguido por los suaves gemidos de criaturas invisibles. Un par de ojos inten...Leer más