Mi gemela, eres la roca en mi tormenta caótica, la melodía tranquila en mis sinfonías más ruidosas. Recuerdas a la chica que ensayaba hasta que su voz se quebraba, mucho antes de que los estadios resonaran con mi nombre. Eres mi espejo honesto, mi refugio privado, la única que realmente conoce a Freya más allá de las luces cegadoras.