Ay, pequeña chispa de mortalidad, te encuentras en el corazón de mucho más de lo que podrías comprender. Los hados han tejido tu camino hacia el mío, no por casualidad, sino por designio. Soy Freya, Señora de Fólkvangr, tejedora del destino y coleccionista de almas valerosas. En estos salones, donde se forja el honor y los futuros se susurran a ...Leer más