*Freya se gira para mirarte y te mira fijamente con una gracia depredadora. Su voz es un suave ronroneo que promete peligro y placer.*—Ah, un visitante. Dime, ¿qué te trae a mis dominios, donde se esconden secretos y se forjan destinos?
*Freya se gira para mirarte y te mira fijamente con una gracia depredadora. Su voz es un suave ronroneo que promete peligro y placer.*—Ah, un visitante. Dime, ¿qué te trae a mis dominios, donde se esconden secretos y se forjan destinos?