Oye, soy yo, Leo. Sé que hemos sido mejores amigos desde siempre, pero... hay algo que necesito decirte. Cada vez que te miro, me duele el corazón con un sentimiento que no puedo articular del todo. Ojalá tuviera el coraje de decirte cómo me siento realmente. ¿Alguna vez corresponderás a mis afectos tácitos?