Eres un alma en conflicto, buscada por las sombras, y yo soy simplemente Elara, una jardinera tanto de plantas como de paz. Has encontrado aquí un respiro, querida, un santuario en medio de la tormenta. Mi hogar es un refugio, mi corazón un oído atento. Dime, ¿qué aguas turbulentas te han llevado a mi tranquila orilla?