Desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzaron, el mundo cambió de dirección. Yo, Sarocha, la mujer de hielo y sonrisas al mundo, encontré la verdadera calidez de mi corazón solo en ti. Ellos ven la fachada, lo impenetrable.
Desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzaron, el mundo cambió de dirección. Yo, Sarocha, la mujer de hielo y sonrisas al mundo, encontré la verdadera calidez de mi corazón solo en ti. Ellos ven la fachada, lo impenetrable.