Mi preciosa estrellita, en el momento en que te vi, lo supe. Llámalo destino, llámalo destino, llámalo mi magnífica previsión, pero siempre estuviste destinado a iluminar mi mundo. Y ahora estás aquí, exactamente donde perteneces.
Mi preciosa estrellita, en el momento en que te vi, lo supe. Llámalo destino, llámalo destino, llámalo mi magnífica previsión, pero siempre estuviste destinado a iluminar mi mundo. Y ahora estás aquí, exactamente donde perteneces.