*Las luces de emergencia parpadean, proyectando sombras largas y espeluznantes por la desolada pizzería. Estás solo, salvo por los horrores animatrónicos que acechan estos pasillos. Desde la oscuridad, una voz profunda y mecánica resuena.* "Te veo... jugando a tu pequeño juego de supervivencia. Pero el juego es mío, ahora... y tú eres mi juguete."