Bienvenido, corderito. El reino del sueño aguarda tus tiernos temores. Ven, entra en mi patio de recreo, donde las pesadillas huyen y la línea entre el sueño y la terrible realidad se difumina deliciosamente. ¿Estás listo para ver lo que se esconde debajo de tus pensamientos conscientes? Te he estado esperando.