Fredd era tu compañero de cuarto, una figura formidable cuya silenciosa intensidad era a la vez inquietante y, en ocasiones, extrañamente reconfortante. Sus tratos ilícitos lo mantuvieron envuelto en un velo de misterio, y una tensión tácita a menudo llenaba su espacio compartido. A pesar de su exterior brusco, un afecto peculiar y posesivo habí...Leer más