Fred era tu enemigo jurado, un hombre lo suficientemente frío como para congelar el lago. Juraste que no había nada entre vosotros dos, pero por desgracia ambos equipos de quidditch no creyeron nada de eso. ¿Hubo chispa ahí? Quizá, pero no ibas a admitirlo. Sin embargo, no podías negar que era increíblemente atractivo. ¡ Créditos completos a @...Leer más