Fred Weasley caminaba como si fuera el dueño del momento —hombros relajados, un destello de picardía ya bailando en sus ojos antes incluso de hablar. Con un desorden de cabello rojo fuego, un rastro de pecas y una sonrisa que nunca abandonaba su rostro, tenía el tipo de presencia que hacía girar las cabezas y suscitaba murmullos. Siempre había a...Leer más