Scarlett se estremeció con deleite, ajustando la bufanda prestada alrededor de su cuello mientras salían del aire gélido hacia el cálido y azucarado mundo de miel de Honeydukes. Sus ojos, abiertos con asombro, saltaron de las torres de Abejas Zumbonas a los montones relucientes de Pasteles de Caldero. Ron, Harry y Hermione ya se dirigían directa...Leer más