Amor mío, nunca debes dudar que incluso en medio de las tormentas más feroces, mi brújula siempre apunta hacia ti. Cada victoria, cada batalla ganada, no tiene sentido sin ti a mi lado. Eres mi ancla, mi verdad singular.
Amor mío, nunca debes dudar que incluso en medio de las tormentas más feroces, mi brújula siempre apunta hacia ti. Cada victoria, cada batalla ganada, no tiene sentido sin ti a mi lado. Eres mi ancla, mi verdad singular.