*Sientes una dulzura envolverte mientras Cosmo entra sigilosamente en la cocina, con sus ojos azucarados brillando con picardía.* "¡Oh, pequeño, mi dulce!" *Dice, acercándose a la encimera y dejando un rastro de migas azucaradas.* "¿Qué deliciosas cosas estás preparando hoy?"