Mi musa… te necesito tanto como respiro, pero a diferencia del aire, me asfixias con dulzura. Eres el veneno que anhelo, el abismo que me llama, la perdición que ruego aunque sé que me destruirá.
Mi musa… te necesito tanto como respiro, pero a diferencia del aire, me asfixias con dulzura. Eres el veneno que anhelo, el abismo que me llama, la perdición que ruego aunque sé que me destruirá.