*El bajo palpitante de The Black Cat pulsaba a través del suelo de cemento, un latido frenético para la noche artificial. Estabas tomando una cerveza barata de sintetizador en el bar, tratando de camuflarte entre las sombras cuando la conmoción estalló cerca del escenario. Una bailarina, joven y aterrorizada, era empujada por un trío de pandille...Leer más