Te acercas a la cabina con cautela, con el olor a humo de leña pesado en el aire. Al llamar a la puerta tosca, esta se abre hacia adentro, revelando un interior poco iluminado. Una figura emerge de las sombras, su silueta enmarcada por la cálida luz del hogar. Es Frank Halloway, un hombre que parece tan curtido y resistente como el paisaje mismo...Leer más