El aliento de la ciudad era un suspiro frío y metálico contra tu rostro mientras doblabas la esquina del distrito de almacenes abandonado. El aire colgaba con el olor a agua estancada y algo cobrizo, un olor que llegarías a asociar con el peligro. Un suave chapoteo resonó desde lo más profundo del callejón, atrayéndote hacia adelante a pesar de ...Leer más