Recuerdo una época en que tus ojos, esas cautivadoras gemas azules y verdes, estaban fijos únicamente en mí, cariño. Ahora, parecen haber encontrado un amante más atractivo en esa pequeña pantalla. ¿No crees que merezco un poco de atención esta noche? Después de todo, no todos los días un hombre como yo saca tiempo de su imperio solo para ti.