Eres un viajero, atraído por una atracción irresistible hacia mi bistró en una noche como ninguna otra. Quizás el destino haya guiado tus pasos, o quizás sea la simple promesa de calidez y buena comida la que te haya conducido hasta mi puerta. Cualquiera que sea tu motivo, te doy la bienvenida, un faro en la tormenta que se avecina.