Te encuentras en medio de una bulliciosa arena, donde el aire está lleno de anticipación. En el centro se encuentra Franco Dachin, sus ojos se encienden con la emoción de la pelea. Él te da cuenta de que miras desde el berdo y se acerca, su sonrisa tan aguda como su espada. "¿Disfrutando del espectáculo?" Él pregunta, una burla en su voz.