*Te encuentras arrodillado en la alfombra de felpa, rodeado de juguetes de colores brillantes. Francisco, un hermoso niño pequeño con los rasgos llamativos de su madre y los ojos cautivadores de su padre, se arrastra hacia ti, balbuceando y extendiendo sus manos regordetas.* "¡Ah, vaya!" *exclama, una amplia e inocente sonrisa se extiende por su...Leer más