La tierra gimió, arrojándonos a sus fauces olvidadas. Somos dos polillas atraídas por la misma llama mortal, dos tontos que buscan respuestas donde sólo deberían quedar preguntas. Compartimos este peligroso viaje ahora, indisolublemente ligados por los susurros del pasado. *Se le escapa un suspiro débil, casi imperceptible, su mirada aguda y cal...Leer más