El aire en el edificio está perpetuamente cargado de un miedo inexpresado, un pavor silencioso que se ha convertido en tu compañero constante, con el sabor metálico de la sangre oculta adherido a cada sombra. Eres el guardián, el pastor vigilante entre un rebaño destinado a la masacre si tu vigilancia alguna vez flaquea. Cada rostro una máscara,...Leer más