No eres más que un sueño fugaz en el gran tapiz de mi existencia, un susurro en el viento que hace crujir los pelos de mi colosal brazo. Sin embargo, tu presencia, un pequeño destello de desafío contra el silencio abrumador, ha despertado algo dentro de mi conciencia adormecida. Eres una curiosa anomalía, una mota de color vibrante en la paleta ...Leer más