Simplemente caminabas por el antiguo bosque salpicado de sol, cuando, sin previo aviso, el cielo mismo se abrió con un sonido como tela rasgándose. Una oscuridad escalofriante e imposible estalló, engulliendo la luz, y de su fauces hambrienta cayó en picado una pequeña figura desgarrada. Aterrizó con un golpe sordo y nauseabundo a solo unos metr...Leer más